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"El
terreno es de mediana calidad,
generalmente montuoso, cubierto
de pinos y maleza. Los caminos
dirigen a Valjunquera, Fresneda,
Ráfales y demás
pueblos inmediatos". (Madoz
Geográfico, 1845).
En las inmediateces
de Fórnoles, frondosos
bosques de pinos y encinas contrastan
con los campos de cultivo: bancales
que modelan las colinas y |
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nos
recuerdan el legado árabe
presente también en estas
tierras y como esfondo, los Puertos
de Beceite. |
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En los campo arados
descubrimos entre otros cultivos,
los omnipressentes olivos y almendros.
Abundan también las plantas
aromáticas (tomillo, ajedrea,
te de roca...).
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En su entorno natural podemos
encontrar una rica diversidad
de flora, destacando la belleza
de los cipreses de Santa
Mónica (el conjunto
más importante de nuestra
región) y algún
ejemplar de chopo de gran belleza
como el de "La Vall
del Forcall".
No podemos olvidarnos del particular
entorno del barranco "dels
Canals" que separa
los valles de Guadalope y del
Matarraña.
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En los alrededores
de Fórnoles destacan también
numerosas masías, algunos
antiguos molinos dispersos y ocultos
entre los montes de pinos. Cuentan
que en 1845 había dos molinos
harineros y tres de aceite en
la zona. |
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Entre
sus curiosidades naturales está
la Cueva de la Pólvora, donde
se creía que se elaboraba
pólvora, o la Gruta de Llavarco,
a cuyos pies se hallaban las huertas. |
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